Filtros de Agua

Comprar un filtro de agua es algo muy interesante que todos deberíamos plantearnos. Porque hoy en día, pensar en el agua que bebemos, es pensar en nuestra salud en un futuro. Pero hasta tomar la decisión, es conveniente decidir cuál es el que mejor va con nuestras necesidades. Porque no todos los filtros de agua son iguales.

Vamos a ayudarte a elegir tu filtro de agua 10 teniendo en cuenta una serie de consideraciones fundamentales, tanto si vas a comprar un filtro de agua para grifo como si quieres uno para pozo.

Presta mucha atención a nuestras comparativas, que seguro te van a interesar.

¿Por qué comprar un filtro de agua?

Un purificador de agua te va a ayudar a mantenerte saludable, a ti y a toda tu familia.

  • Elimina virus, bacterias y otros microorganismos perjudiciales que están presentes en el agua que bebemos, sin necesidad de añadir cloro. Normalmente no es perjudicial para el organismo ingerirlos, pero la acumulación a lo largo del tiempo puede conllevar efectos perjudiciales para la salud.
  • El agua sabe mejor si utilizas un filtro, ya que eliminan el cloro y las bacterias, así como la turbieza del agua.
  • Evitas tener que comprar continuamente botellas de plástico, con lo que eso conlleva. Beber agua embotellada no siempre es lo más adecuado para mantenerse saludable. Recientemente se ha comprobado que el agua embotellada puede contener plásticos, y sustancias disruptoras endocrinas que con el paso del tiempo pueden alterar nuestro sistema inmune.

Tipos de filtros de agua

Filtros de carbón activado para agua

En este tipo de filtros, el agua pasa a través de los gránulos de carbón activado. Son extremadamente porosos así que los químicos, microorganismos o cualquier otra cosa queda atrapada en el carbón. El resultado es un agua limpia y cristalina, perfecta para el consumo diario.

Filtros cerámicos

Estos filtros para agua se consideran los más naturales, ya que su técnica de purificación hace que se mantengan en el agua los minerales que son beneficiosos para la salud, evitando su eliminación. El mecanismo de este tipo de filtros es muy sencillo, ya que se han fabricado con arcilla, y se limitan a limpiar el agua dejándola perfectamente saludable para su consumo diario o almacenamiento.

Los microorganismos, bacterias, residuos sólidos o cualquier otra cosa que contenga el agua, quedará atrapada en el filtro de cerámica a través de los microporos con los que cuenta.

Filtros de osmosis inversa

Este tipo de filtro es uno de los más comunes, y probablemente el que hayas visto en más de una ocasión. Son los que se colocan en el grifo del agua, debajo del fregadero, y su funcionamiento es bastante sencillo. El agua pasa a través de 3 ó 4 etapas en las que va perdiendo los residuos sólidos, bacterias o microorganismos varios, Su mantenimiento es más caro.

Inductores y catalizadores

Los filtros inductores se conectan a la red eléctrica para generar un campo magnético que impida la formación de cal en el agua. Y los catalizadores consiguen lo mismo, pero con el efecto de ciertas piedras preciosas.

Este tipo de filtros está en cuestión por parte de algunos, que consideran que el agua que entra es la misma que sale, y su composicion química es exacta. Muchos dicen que la cantidad de cal es la misma antes y después de pasar por el aparato.

Consejos y ventajas de tener un filtro para agua

Antes de empezar a utilizar tu filtro para agua, ten en cuenta una serie de consideraciones sobre su uso:

Ten en cuenta el tipo de agua que vas a filtrar Porque así deberás elegir el filtro o purificador de agua. En ciertos tipos de aguas muy turbias, o con mucho hierro, por ejemplo, no deberías utilizar un filtro de cerámica, porque resultaría insuficiente.

Tiempo de uso del filtro Muy importante, antes de comprar un filtro para agua es mirar las condiciones del fabricante. En la mayoría de los casos, un filtro necesitará un mantenimiento, y cambio cada cierto tiempo de los materiales que favorecen la purificación del agua. Así que ten en cuenta que si estás utilizando tu filtro por más tiempo del que indica el fabricante, puede ser que no esté haciendo su trabajo correctamente.